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lunes, 29 de octubre de 2012

Franc Beneyto


Franc Beneyto
Natural de Denia, Alicante
Nacido el 4 de agosto de 1966
Licenciado en Educación Fisica
Corredor 
Entrenador Nacional de atletismo 
Entrenador personal

Mejores Marcas Personales

800m 1'58"
1.000m 2'34"
1.500m 3'59"
3.000m 8'47"
5.000m 15'32"
10.000m 32'15"
Media Marathón 1h 09'47"
Marathón: 2h32'42"

Los sueños son el motor de la gran mayoría de las personas, razón por la cual muchos de los atletas y deportistas tenéis también los vuestros. A mediados de septiembre conseguiste uno que te hacía mucha ilusión, colgarte una medalla en el Campeonato de España de Milla en ruta. ¿Qué sensación se te queda cuando estás sobre el podio de un campeonato como ese?

Hombre, la verdad es que la de estar en una nube, estás en punto de éxtasis, de alegría, te sientes súper feliz,… agradeces el esfuerzo, pasión, empeño y constancia que has tenido en los muchos entrenamientos realizados a lo largo de la temporada para llegar al campeonato en muy buena forma y saber/poder aprovechar la oportunidad para conseguirlo. Además, mi mujer estaba allí, animándome y apoyándome, con lo cual pude compartir este dulcísimo momento con ella. La milla urbana es, además, mi prueba favorita y, sin pretenderlo, con esta medalla cerraba un círculo personal de lograr, al menos, una presea en todas las disciplinas de mediofondo oficiales que existen, considerando sólo campeonatos nacionales, europeos o mundiales. Así pues, en mi vitrina ya las hay de 800m-1.500m-Milla,-3.000m.l. y 3.000m obstáculos (si podemos considerar estas dos últimas como pruebas de mediofondo). Y como este logro no es fácil ni habitual, me satisface más.

¿Estaba en tus previsiones subirte al podio?

En los meses previos siempre lo veía como algo complicado, pero, al mismo tiempo, siempre tenía la esperanza de que el 16 de septiembre “fuese mi día”. Este pensamiento me ayudaba a entrenar con más ilusión y determinación si cabe. Y  así sucedió, realmente fue mi día…Reconozco que soy muy positivista.


El trabajo duro suele tener su recompensa

¿Se suele ir a saco en ese tipo de carreras o hay mucho pillo intentando hacer buena su táctica de ir más o menos lento?

En los cuatro campeonatos nacionales de milla que he disputado siempre se ha ido a saco, lo cual dice mucho de la valentía de los veteranos que no tienen miedo de saborear el ácido láctico desde el principio. De todos modos, yo suelo correr el primer tercio de la prueba en lugares retrasados para ir remontando posiciones posteriormente.

¿Qué tipo de carreras son las que más te gustan a ti?

Prefiero las de “ritmo medio”, para terminar fuerte al final, aunque en las que se sale muy rápido también me van bien porque al correr de atrás hacia adelante adelanto a la gente que previamente se ha pasado de ritmo. Esta circunstancia me va animando durante la prueba para adelantar a todos los que pueda y hacer un buen crono final o, al menos, el mejor puesto posible.

Por lo que te vengo siguiendo, deduzco que la milla es una distancia que te atrae especialmente, ¿es efectivamente así? ¿Por qué?

Sí, como ya he dicho antes, es mi prueba favorita y esto es debido a que cuando comencé a entrenar en serio, (década de los ochenta) a los Jose Manuel Abascal (mi primer ídolo), José Luis González, Sebastian Coe,  Owet, Aouita y compañía les podíamos ver por televisión en duelos frenéticos y fantásticos organizados sobre carreras de millas urbanas y 1.500m en pista. Me emocionaban estas retransmisiones “en directo” y lo vivía con auténtica pasión. A esto hay que añadir la medalla de bronce conseguida por el propio “Abas” en los 1.500m de los Juegos Olímpicos de Los Angeles’84, siendo esta la puntillita de mi enganche total al medio fondo. Recuerdo que vi por televisión esta final olímpica a  las tantas de la madrugada. De los chillidos y saltos que di animando a nuestro atleta creo que desperté a todos los vecinos de mi escalera. Lo mío, sinceramente, es auténtica pasión por el running.

Se podría decir que esa prueba puso el punto y final al calendario de la temporada 2011-2012. ¿En tu caso también fue así o más bien fue el primer contacto con la competición de cara a la temporada 2012-2013?

Aunque parezca mentira, ni lo uno ni lo otro. Me explico, por una serie de lesiones de espalda y resfriados sufridos a principios de la temporada no pude entrenar con normalidad hasta enero y decidí, por ello, que “mi temporada” sería desde ese mes (enero) hasta diciembre. Así es que me faltan casi dos meses para concluir esta.

Y  la siguiente, la 2.012-13, la periodizaré de igual modo porque me he dado cuenta, a lo largo de mis años como atleta, que mis peores meses de entrenamiento son los de diciembre y enero, por resfriados que cojo y porque no corro con las mejores sensaciones, así es que descansaré la primera quincena de diciembre y a partir del día 17 comenzaré con rodajes muy suaves y fartleks, que para mí son más llevaderos en esas fechas. Es una periodización atípica, pero es la que mejor me va. Además, entrenar en  verano no me importa...


Cruzar la línea de meta siempre es un triunfo

¿Te has fijado ya algún objetivo claro para los siguientes meses?

Ninguno en concreto, tan solo terminar “mi atípica temporada” en la mejor forma física posible y competir en lo que salga, si es en alguna milla mejor que mejor. Como no hay muchas, seguro que participaré en alguna carrera popular de hasta 10Kms. porque también me gusta participar en ellas.

Para hablar de futuro tiene que haber un presente y un pasado sobre el que cimentarse. ¿Cómo comenzó en el mundo del atletismo una persona tan apasionada como tú?

Aunque yo no paraba de correr desde muy niño por las calles de los alrededores de mi casa, no fue hasta 1.977 (11 años de edad) cuando el profesor del colegio nos invitó a participar en un cross escolar. Era la primera vez de mi vida que oía esas palabras, “cross” y “campo a través”, y me llamó la atención, así es que participé. Terminé la prueba sin desfondarme mientras muchos de mis compañeros de clase se tenían casi que parar. Esa sensación de correr, de aguantar, de resistir la fatiga, me enganchó y, al mismo tiempo, me sentí con un cierto “poder interior” diferente a la de mis amigos de clase. No recuerdo la posición de esta mi primera carrera, pero se que no estuve entre los primeros, pero me dio igual, me gustó esa sensación.

Durante algún tiempo te fuiste a un lugar tan emblemático para nuestro atletismo de mediofondo y fondo como Soria a entrenar con atletas de la talla de Fermín Cacho y Abel Antón a las órdenes de Enrique Pascual. ¿Cómo surgió esa posibilidad?

Yo acababa de terminar los dos años de la Maestría en atletismo de alto rendimiento en el INEF de Valencia (IVEF), pero sentía la curiosidad de aprender realmente “in situ”, en campo, cómo entrenaban los mejores atletas del mundo con el mejor entrenador de medio fondo y fondo del momento. Y esos conocimientos los teníamos en casa, en España, en Soria.
Ni corto ni perezoso, y sin conocer personalmente a Enrique Pascual, me puse en contacto con él para ver si accedía a aguantarme durante toda una temporada a su lado para aprender de sus enseñanzas. Por tanto, no fui a Soria como atleta, fui como “aprendiz de entrenador”. De hecho, yo lo que hacía era tomar apuntes, preguntar, indagar, grabar en video… ayudaba a Enrique en lo que hiciera falta y él me consideraba como su “segundo”. Y claro, eso me gustaba, me sentía importante al lado de él, del entrenador más grande.  Subía una semana al mes a Soria para ver la progresión que iban realizando los atletas en sus entrenamientos a lo largo de la temporada. Me lo pasé genial con todos ellos e hice una gran amistad con el propio Enrique, Fermín Cacho, Abel Antón, Roberto Parra, Javier Moro, David Posada,…todos ellos personas accesibles, geniales y encantadoras que me facilitaron todo y que me hicieron pasar grandísimos momentos. Desde luego. nunca los olvidaré. Una experiencia increíble.

También  es cierto que, una vez allí, compartía rodajes con ellos y de vez en cuando les hacía de liebre en algunas de las series hechas en la pista, sobre todo a Abel (pero era a tramos porque yo no aguantaba todo, había mucha diferencia de nivel entre ellos y el mío). Para colmo, en esa temporada Abel se proclamó por segunda vez campeón del mundo de maratón (Sevilla) y yo estuve en las calles de Sevilla y en el estadio para animarle. Fermín fue 4º en los 1.500m y Roberto semifinalista en 800m. Todo un éxito.

¿Qué encontraste en el Bosque de Valonsadero que no tenías en tu Denia natal?

Un lugar perfecto para entrenar. Caminos de tierra, bosque, praderas…y, como ya te he dicho antes, excepcionales conocimientos de medio fondo y fondo en un grupo de atletas sensacional, de lo mejorcito del mundo de cada especialidad: 800m, 1.500m, 10.000m y Maratón imposible de encontrar ni en Denia ni en otro lugar en aquellos momentos (1998-99).


Mostrando un trofeo más de su extensa colección

En aquella época, segunda mitad de los 90´s, Fermín y Abel eran dos cracks del atletismo mundial. ¿Cómo era entrenar con dos de nuestras mejoras figuras atléticas de siempre?

Una pasada, te sentías alguien especial al lado de ellos. Era una motivación continua, diaria...Rodar con ellos era un privilegio diario y ayudarles en las series todo un honor. Además, siempre estaban con la broma y se hacían los entrenos muy amenos…

 ¿Qué aspectos y cualidades destacarías de cada uno de ellos?

Sencillez, ganas de mejorar y de ser los mejores, no escatimar esfuerzos para entrenar duro y conseguir sus objetivos propuestos. Eran y son personas afables, campechanos, amigos de sus amigos, solidarios. Grandísimos atletas y sobresalientes personas.

¿Solías entrenar igual que ellos o tú tenías tu plan? ¿Era fácil seguirles en los rodajes y las series?

Cuando estaba con ellos no seguía mi propio plan, yo me amoldaba a ellos. Como te he dicho, fui a aprender y me prestaba a lo que hiciera falta para ayudarles.

¿Recuerdas algunos entrenos que hicieran de los que quitan el hipo al oírlos?

¡Hay tantos! Sobre todo en los del periodo de la “puesta a punto” de cara a las competiciones más importantes, sesiones donde te quedabas pasmado.... No sabría con cuál quedarme. Piensa que eran los mejores del mundo y que para lograrlo tenían que entrenar muy duro, yo alucinaba. Aún tengo en la memoria un entreno de 6 x 2.000 en la pradera de Valonsadero, con cuestas, donde podía oír desde lo lejos el fuerte jadeo en su respiración de Fermín Cacho luchando contra el exigente circuito. Era increíble cómo se esforzaba en cada una de sus zancadas. Él, y por supuesto, todos los demás.

Desde hace bastantes temporadas, gracias a tu experiencia y tus estudios como Licenciado en Ciencias de la Actividad Física, te dedicas, además de a correr, a entrenar a corredores. ¿Qué te llevó a optar por seguir el camino de la programación y planificación de deportistas?

Siempre ha sido algo que tuve claro, ser entrenador, es lo que siempre me ha gustado. Piensa que yo ya entrenaba a niños antes de comenzar mis estudios universitarios. Dar clases en colegios nunca me lo planteé. Tenía claro que quería ser entrenador de corredores, o, a lo sumo, preparador físico de fútbol, baloncesto, tenis… (en este sentido cuando todavía no ganaba el suficiente dinero como para vivir sólo como entrenador de corredores compensaba mi salario ejerciendo como preparador físico de los equipos locales de fútbol y baloncesto. También fui, durante un periodo de tiempo, el preparador físico del tenista David Ferrer cuando, en sus inicios, todavía vivía en Xabia antes de trasladarse con su entrenador Javier Piles a Valencia.). Y es que cuando todavía no tenía un número importante de atletas tenía trabajar en otros deportes para ganarme las lentejas. Vivir de lo que me apasiona no ha sido un camino fácil, pero ha merecido la pena recorrerlo.

¿Recuerdas quiénes fueron tus primeros atletas?

Sí, claro que sí. El primero fue un compañero cuando cursaba C.O.U., Javier París, y pocos años después un grupito de niños en los que se encontraban los hermanos Jaume y Doroteo Ronda, los hermanos Vicente y Guillermo Quintanar, Jorge Jorro, José Vicente Caselles, Isaac Pérez, Emilio Vizcaya, Said Day Day, …

¿En qué momento nació el grupo denominado “Franc Beneyto Runners”?

En el momento en que un grupo de atletas que yo entrenaba decidieron inscribirse  a las carreras populares con este nombre y tres de ellos compraron equipaciones para todos con mi logo para llevarlas. Fue una iniciativa de ellos que me emocionó.


Un grupo de los Franc Beneyto Runners en plena naturaleza

¿Cuántos atletas hay actualmente en el grupo?

Unos 60, pero no todos corren en el club Franc Beneyto Runners. Entreno a gente de varios clubes diferentes ya que estoy abierto a todo el mundo. Para mí, todos son iguales y el trato es el mismo pertenezcan al club al que pertenezcan.

¿En qué rango de distancia se mueven tus “runners”?

En todo tipo. Desde los 800m hasta el maratón, pasando por carreras de montaña, carreras por escaleras. También entreno en velocidad a mi hermana y mi suegro, jejeje, quienes también participan en los campeonatos nacionales de veteranos. Lo hacen genial…

¿Cuál es el grupo más numeroso, el de mediofondistas o el de fondistas?

Sin lugar a dudas el de fondistas, aunque mis atletas se defienden muy bien en cualquier distancia por mi manera de entrenar, ya que me gusta que sean CORREDORES COMPLETOS.

Cuando algún corredor se pone en contacto contigo, ¿qué busca, qué te pide?

Busca hacer las cosas de manera ordenada y personalizada, el saber qué hacer cada día para que cada sesión sea efectiva y, sobre todo, mejorar su rendimiento.

Amena charla con algunos de sus corredores

Cuando los atletas llegan a ti y tú quieres saber sobre ellos, ¿te das cuenta rápidamente de si vienen con una buena base o no?

Sí, porque les pregunto el tiempo que llevan corriendo, lo que han entrenado, cómo lo hacen, los días a la semana que entrenan, qué marcas tienen,…y con ello se puede deducir la base que atesoran.

¿Suelen ser muy exigentes los corredores populares?

Hay de todo, unos sí y otros no tanto, depende de la importancia que le dé cada uno a la práctica deportiva.

¿Acatan fácilmente los planes de entrenamiento o hay algunos que suelen cuestionar ciertos entrenos?

En este sentido tengo suerte y los acatan. Respetan mi trabajo y profesionalidad, lo cual agradezco mucho. De todos modos, siempre podemos hablar sobre algún punto en particular donde el atleta cree que le puede ir mejor. Estoy abierto a ellos también…hay un respeto mutuo en este sentido.


Campeonato de España Veterano.- Águilas 2012

¿Tienes muchos casos de corredores que son “más profesionales” casi que los atletas de élite? ¿Crees que eso es bueno o no lo es tanto al tratarse de personas que deberían disfrutar del deporte?

Hay algunos que practican nuestro deporte como profesionales y otros que no tanto,  pero en general creo que unos y otros disfrutan a su manera. Por mi parte, les aconsejo a todos sobre lo que creo que es mejor para ellos desde mi punto de vista y luego ellos deciden su propio camino. No creo que traten de ser “más profesionales” o menos que los de élite, sino que simplemente es cuestión de sentirse deportista o no sentirse deportista, y “serlo” no es cuestión exclusiva de la élite.

“Ser deportista” para mí es una forma de vivir, de cuidarse para tener un óptimo estado de salud, de alimentarse de manera equilibrada, de descansar adecuadamente, de preocuparse por la propia higiene, de respetar a los demás, de ser constante, de saber esforzarse en su justa medida, de no cometer excesos, de entrenar con lógica y sin obsesiones, de saber disfrutar de los muchos placeres que tiene la vida, pero con la medida e inteligencia adecuadas…, y esto no es malo. Como puedes ver, el deporte para mí es una filosofía de vida, una manera de vivir (que no es de monjes como alguno podría pensar). Se puede “ser” o “no ser" deportista independientemente de los resultados que se obtenga. Ya te digo, es una forma de ser.

Vosotros soléis organizar muchos entrenos, quedadas, diferentes tests, etc. ¿Cómo es la convivencia entre vosotros?

Genial, de compañerismo total, nos apoyamos y animamos todos independientemente del nivel que tengamos cada uno. Todos somos importantes. Tenemos un lema conocido que me gusta repetir con ellos antes de competir: “Todos para uno y uno para todos”. Nos da mucha fuerza al grupo.


Gala de los Franc Beneyto Runners

¿Soléis dejar huella en aquellas carreras a las que acudís?

Verdaderamente sí. Primero, porque desde que llegamos a los lugares donde competimos hacemos piña calentando juntos, estirando, rodando, haciendo los progresivos. Y luego, porque también tenemos gente que suben a  pódiums y eso se nota a nivel mediático, aunque sea a nivel comarcal…

No podemos olvidar que cuentas con algún corredor que es habitual entre los mejores del continente en su especialidad. Háblanos de él.

Sí, es Ignacio Cardona, nuestro “spiderman”, de Xabia. Cumplirá 38 años en breve y es uno de los mejores especialistas del mundo en carreras de montaña, de subir grandes edificios y de pruebas extremas. En el 2.010 fue 3º de la liga mundial de subir edificios, también ha sido dos veces campeón mundial de la Eternal Running  (pruebas en las que deben pasar por ríos, charcos, trincheras, superar camiones cargados de paja, zanjas, etc., y todo ello en recorridos de unos 8-10Km). Además, en este 2.012 ha sido campeón del mundo de relevos por naciones en pruebas de montaña. "Nasio” es una persona sencilla, humilde, tenaz y excelente trabajador que gusta hacer todo lo posible para estar entre los mejores. Se merece todo lo que consigue.

¿Qué es lo más complicado cuando te enfrentas a un papel en blanco y tienes que plasmar los entrenos a llevar a cabo por tus corredores?

Quizás planificar los periodos puntuales donde ya tenemos que sacar el máximo rendimiento de la temporada (periodo competitivo). Aquí  hay que ir con mucho tiento para calcular las intensidades, dónde hay que entrenar duro, pero sin llegar al sobreentrenamiento, de lo contrario podríamos fastidiarla.

Cada entrenador suele tener las ideas muy claras de por dónde quiere ir. En tu caso, ¿cuáles son los aspectos claves de tu forma de entrenar con tu gente?

Primero, conocer los objetivos que quiere conseguir el atleta y cuándo quiere conseguirlos; segundo, entrenar todas las cualidades físicas básicas: Resistencia, Fuerza, Velocidad y Flexibilidad en los periodos Fundamental y Específico. Como ya he dicho antes, me gusta que cada atleta sea un “RUNNER TOTAL”, así podrá llegar a dar lo mejor de sí en el punto álgido de la temporada, en el periodo competitivo.

En España tenemos muchos atletas de élite y muchos entrenadores que les llevan pero que, a duras penas, pueden ser profesionales. ¿Cambiaría mucho la cosa si esos entrenadores se vieran recompensados económicamente por todo el tiempo y la dedicación que emplean?

Evidentemente sí.


Franc y Laura, laureados

¿Qué falla y cómo se podría solucionar este inconveniente?

Una opción a nivel federativo sería bajar el baremo para percibir, tanto el atleta como su entrenador, una beca económica. Por ejemplo, que tanto las categorías promesas como seniors (ambas) la percibieran los cinco primeros atletas del ranking nacional y medallistas de los campeonatos de España de cada especialidad. Un mínimo de 1.000€ mensuales para atleta y otros tantos para el entrenador podría hacer cambiar mucho las cosas. En la misma línea que los primeros 5 atletas clasificados de cada ranking autonómico y medallistas de cada una de las diferentes pruebas percibieran un mínimo de 250€ mensuales.

Otra opción sería que la propia RFEA se pusiera en contacto con los concejales deportivos de los propios municipios donde residen tanto el atleta como el entrenador para que éstos recibiesen estas becas por parte del consistorio municipal, algo que no supone tanto dinero para un Ayuntamiento porque realmente no salen tantos atletas de élite en un solo municipio ¡ojalá fuese así! O que los propios concejales deportivos municipales fuesen los que contactasen con empresas privadas locales para que éstas aportaran estas cantidades al atleta y entrenador. Pensemos que los concejales suelen conseguir muchas ayudas en este sentido para los equipos de fútbol locales, pues ese “poder” tienen. 

O algo consensuado entre los tres estamentos: RFEA, Ayuntamiento y empresa privada, siendo la primera la que iniciase todos los trámites al ser un organismo reconocido a nivel mundial y poniéndose en contacto con los Ayuntamientos.

Y, por último, que la RFEA permitiese que cada atleta lleve la cantidad de publicidad que quisiese en sus equipaciones de entrenamiento y competición, sin límites ni restricciones. Podría llevar la de las empresas privadas, la del Ayuntamiento, el logo de la RFEA,…

Ah! Una lanza a favor de  nuestros atletas españoles. ¡Que se dejen de nacionalizar ya de una vez a los atletas extranjeros! Yo no considero como propia ninguna medalla internacional conseguida por los atletas “nacionalizados”. Estos “fichajes” para conseguir medallas no me gustan para nada.

De nuestro deporte, ¿qué es lo que más te frustra, lo que menos te gusta?

Sin lugar a dudas el dopaje. No entiendo que un atleta dependa de un médico de manera continua para realizar sus entrenamientos y competiciones. Piénsalo bien: El deporte es salud  y el médico lo es para curar enfermos, luego entonces: ¿para qué demonios un atleta de élite necesita continuamente un médico a su lado? ¿Tanto enferma? Si es así, mi consejo es que no lo practique con tanta intensidad porque está fastidiando y muy seriamente su salud. ¿O acaso está buscando algo más que lo que su cuerpo de manera natural puede dar? Porque sabemos que todos tenemos un límite. No, no me gustan las parejas formadas por médicos y atletas, me huelen a chamusquina. En este sentido, mis atletas van al médico cuando es absolutamente necesario, al igual que hace cualquier otro ciudadano de la calle, y te puedo asegurar que casi nunca van. Cuando se constipan, toman vitamina C y a descansar de correr hasta que se encuentren mejor…

 ¿Y qué es lo que más feliz te hace?

La sensación de libertad y disfrute que me da. El conectar con todo lo que me rodea, personas y naturaleza, de manera íntegra. El descubrir diariamente el poder y fuerza que atesoro viendo lo capaz que soy de vencer cualquier obstáculo. La capacidad de superación, lucha y entrega que me inculca. El excelente estado de salud que mantengo. El bienestar, positivismo y autoestima que me regala. La fuerza física y mental que me aporta, su equilibrio…Son muchas cosas buenas.




Publicado por Jesús Francisco Aguilera Moreno

lunes, 8 de octubre de 2012

Aurora Pérez


Aurora Pérez
Natural de Madrid
Nacida el 10/11/1957
Especialidad: Mediofondo y fondo
Club: Valencia Terra i Mar
Entrenador: Fernando Marquina

Mejores Marcas Personales (absolutas)

800m.: 2.09.98 (1986)
1.500m.: 4.20.08 (1986)
3.000m.: 9.16.97 (1989)
5.000m.: 16.16.27 (1997 - 39 años)
10.000m.: 34.13.3 (1991)
Medio Maratón: 1h14´47´´ (1992)
Maratón: 2h35´43´´ (1997 - 39 años)


4 récords del mundo en categoría veterano
5 récords de Europa en categoría veterano
65 récords de España en categoría veterano

Historial Veterano Español

40 medallas de oro en Campeonatos de España en 100m., 400m. , 4 x 400m., 800m., 1.500m., 3.000m., cross y milla en ruta (desde 1993 hasta 2011)

Historial Veterano Internacional

2 medallas de oro en Campeonatos del Mundo al aire libre
2 medallas de plata en Campeonatos del Mundo al aire libre
5 medallas de oro en Campeonato del Mundo en pista cubierta
5 medallas de plata en Campeonatos del Mundo en pista cubierta
2 medallas de bronce en Campeonatos del Mundo en pista cubierta
2 medallas de oro en Campeonatos del Mundo en Ruta
3 medallas de oro en Campeonatos de Europa al aire libre
4 medallas de plata en Campeonatos de Europa al aire libre
1 medalla de bronce en Campeonatos de Europa al aire libre
7 medallas de oro en Campeonatos de Europa en pista cubierta
5 medallas de plata en Campeonatos de Europa en pista cubierta
2 medallas de bronce en Campeonatos de Europa en pista cubierta



Historial Nacional Absoluto y Universitario

Subcampeona de España de maratón (1997)
Campeona de España de maratón (1996)
3ª en el Campeonato de España de maratón (1994)
Subcampeona de España de 3.000m. en pista cubierta (1.987, 1988 y 1991)
Campeona de España de 3.000m. en pista cubierta (1989)
Subcampeona de España de 1.500m. (1986)
Subcampeona de España de 1.500m. en pista cubierta (1986)
Subcampeona de España Universitaria de cross (1985)
3ª en el Campeonato de España universitario de 1.500m. (1985) 
3ª en el Campeonato de España de 3.000m. en pista cubierta (1984)
Subcampeona de España universitaria de 1.500m. (1980)
Campeona de España universitaria de 800m. (1979)

Historial Internacional Absoluto

19ª en la Copa de Europa de 10.000m.- Lisboa 1998
Trofeo Ibérico de 10.000m.- Braga 1994
29ª en la Copa del Mundo de Maratón (2ª por equipos).- San Sebastián 1993
6ª en 3.000m. en el Encuentro 6 Naciones.- París 1993
Trofeo Ibérico de 10.000m.- Maia 1992
5ª en 1.500m. en el Encuentro España-Francia-Bulgaria.- Epinal 1986



Comencemos con pregunta de examen, ¿sabes de memoria cuántos récords del mundo has batido? ¿Y cuántas medallas has conseguido en campeonatos del mundo?

Me acuerdo de los récords porque son marcas y esos números se me quedan en la memoria: batí cuatro, un par de ellos ya me los quitaron. De los campeonatos no me acuerdo, son datos que tengo apuntados en el historial, pero que no guardo en la memoria. Para mí son más importantes las marcas porque vienen del trabajo y esfuerzo personal, las medallas dependen de más factores, externos en muchos casos.

Ahora pasemos a una más sencillita, o no, depende. Desde que llegaste al mundo del atletismo, ya en los años 70, hasta ahora, ha pasado alguna que otra temporada. ¿Qué te mueve, a día de hoy, a seguir dándole a las zapatillas?

Empecé en la temporada 1977/78 y, con algún altibajo, he seguido hasta ahora. ¿Por qué? Porque me sigue apasionando. Le doy vueltas, pero no me surge otra explicación, pues a pesar de los malos ratos, de las lesiones, por las que tantas veces estás a punto de arrojar la toalla, llega un día una buena carrera, un buen entreno y vuelta a empezar y a recobrar la ilusión y a pensar en que no se ha acabado, que aún quedan retos, y eso me motiva para buscar nuevos alicientes y planificar cada temporada que empieza con mi entrenador.




¿Y qué te picó en su día para que, en una época un tanto complicada para el deporte femenino, decidieras echarte a correr?

Las mujeres somos, en general, intuitivas. Creo que una intuición y el azar me hicieron probar. Cuando estudiaba en la universidad me acerqué al club deportivo y dije “quiero apuntarme a atletismo” y, sin saber muy bien a ciencia cierta qué era eso del atletismo, empecé a entrenar y a disputar cross universitario y luego a competir en pista…y todas las sensaciones que giraban en torno al entreno, a la competición, a la mejora de las marcas, me parecieron de una gran intensidad.

¿Era fácil para una mujer salir a correr cada día cuando el atletismo aún no tenía tanto arraigo en la sociedad?

Había entonces diferencias entre hombres y mujeres a la hora de practicar deporte, pero yo iba normalmente a la pista y era un espacio en el que todos los que estábamos allí era para entrenar y en ese sentido no había problema. Apenas había empezado el movimiento popular y no se iba tanto a los parques como ahora y era muy raro ver a una mujer en pantalón corto en ellos. 

¿Tuviste algunos inconvenientes u obstáculos para poder dar rienda suelta a tu pasión por correr?

Yo, personalmente, no encontré problemas. Mi familia nunca me puso objeciones, pues era buena estudiante y, además, como era muy flaca, el deporte me hizo engordar un poco, coger fuerza, etc. Por otra parte he de decir que tuve la suerte de tener gente a mi alrededor que no participaba en discriminar a las mujeres por el hecho de hacer deporte, no encontré rechazo en mi entorno. Sí recuerdo que un jefe que tuve, bastante mayor que yo, que cuando me casé me dijo: “ahora dejarás de correr ¿no?, porque tendrás que atender a tu marido”, pero eso lo considero una anécdota porque yo tenía otras ideas, y mi marido también, por supuesto.



¿Qué crees que hizo falta cambiar para que la mujer se pudiera incorporar plenamente a la realidad del mundo del deporte?

Creo que fue una evolución pareja al cambio de mentalidad de la sociedad española. La mujer estaba adormilada en cuestión de deportes y fue despertando ella misma y a los de alrededor. Hubo pioneras, para mí una de ellas fue Carmen Valero, tenía un nivel altísimo y abrió muchas puertas. Pero los cambios han de partir, en primer lugar, de los propios interesados, en este caso de las mujeres.

A día de hoy, ¿crees que todo ha cambiado suficientemente a ese respecto?

Ahora mismo apenas hay diferencias, o al menos yo no las percibo. Durante un tiempo sí recuerdo que las marcas exigidas a las mujeres se adecuaban a la realidad del ranking español y eran más suaves que las de los hombre,s pero ahora, que hay las mismas oportunidades para hombres y mujeres, ya no tiene razón de ser. Yo no creo mucho en las discriminaciones positivas mantenidas por mucho tiempo, sino en que "a igualdad de oportunidades, igualdad de exigencias".

¿Cómo recuerdas tú la forma en que los atletas de los años 80´s vivíais el atletismo?

Yo me inicié en el deporte universitario y era de mucho compañerismo, lo recuerdo muy entrañable. Los que íbamos dando el salto al atletismo federado nos encontramos con los tiempos en que empezaba a reivindicarse el atletismo como una profesión, como un trabajo. En mi consciencia siempre recuerdo la ilusión por mejorar las marcas cada año, por avanzar un poco más cada vez, por buscar sobre todo el rendimiento deportivo.

¿Existen muchas diferencias entre cómo se concebía el atletismo popular entonces y cómo se concibe en la actualidad?

Yo te re-pregunto ¿a qué se le llama atletismo popular? Si te refieres al que se practica en las carreras populares, me gusta más llamarlo “deporte o movimiento popular” y en base a eso te respondo. Cuando yo empecé apenas había carreras populares y, desde luego, no había tantos corredores populares como ahora. No había dinero en ellas, con lo cual eran auténticamente populares. Cuando empezó a haber dinero, fijos y/o premios, empezaron a acercarse los atletas, los que en aquella época comenzaban a vivir del atletismo y las carreras populares empezaron a nutrirse de atletas de élite, a los que en muchas ocasiones se contrataba para dar realce a la prueba y como una forma de atraer a más participantes. Es lo que conocemos ahora como grandes carreras, en las que se paga una inscripción, hay unos esponsors, ayudas del ayuntamiento correspondiente, etc. En las más grandes hay toda una infraestructura detrás, un negocio del que vive gente. Yo ahora observo en algunas una vuelta a los orígenes. El “movimiento popular” ha cogido inercia, posee ya una identidad propia y empieza a avanzar por sí solo y a aglutinar a todo tipo de corredores. Me da la sensación de que ya no importa tanto que acuda una determinada figura, los “ídolos” son los propios corredores populares y, créeme, entrenan mucho y corren mucho sin ser profesionales del deporte. A mí me parece muy bien esta tendencia.

Personalmente, para mí las carreras populares, generalmente, han sido, y siguen siendo, un medio (preparación, puesta a punto…) para un fin (las competiciones de pista o ruta que programo cada temporada).




Tú ya fuíste atleta de élite a nivel absoluto y lo has sido también a nivel veterano. ¿Observas diferentes modos de vivir el entrenamiento y la competición de los atletas de élite actuales con los profesionales del atletismo hace 20-30 años?

Es una opinión muy personal, pero creo que ahora se compite demasiado porque, aunque se pretenda competir a medio gas, el hecho de ponerse un dorsal ya condiciona al atleta. El exceso de competición resta tiempo al entrenamiento y el entrenamiento es lo que hace al atleta mejorar. Hay que competir, por supuesto, y no todas las competiciones han de buscar la excelencia, pero es importante seguir una programación muy cuidadosa y salirse lo menos posible del guión.

Con el paso del tiempo, los conocimientos y la experiencia, ¿has ido descubriendo cosas que se hacían antes en los entrenamientos que ahora son impensables? ¿O al revés?

Yo no he cambiado mucho los principios elementales del entrenamiento respecto a mis inicios. He hecho siempre un entrenamiento bastante natural. He tenido varios entrenadores y he tratado de transmitirles siempre mis sensaciones, pero en algún caso no he sabido hacerlo o no me han entendido y eso me ha llevado a cometer errores y a realizar entrenos que me han resultado muy lesivos y de ello he aprendido lo que no debo hacer. Se ha debido, sobre todo, a un exceso de carga de trabajo sin descansar lo suficiente entre las sesiones de carga, lo que me ha hecho no asimilarlo y lesionarme, pero los errores son lo que más te hacen aprender. Creo que de todas esas experiencias y de las enseñanzas que han salido de ellas he llegado, junto a mi marido, que es quien me entrena, a tener una línea de entreno en la que me baso, adecuada a mis posibilidades y mis condiciones.

No son tiempos fáciles para casi nadie, razón por la cual tampoco lo es para nuestro atletismo y nuestros atletas. ¿Crees que tienen algo que cambiar nuestros atletas para adaptarse a una realidad palpable?

Tenemos un panorama preocupante. En la época en que vivimos, todo lo que no tiene un escaparate que se pueda vender es como si no existiera y, aun así, competir con el gigante que se come prácticamente todo el pastel, que es el fútbol, es una tarea de titanes. Se necesitaría una figura, un atleta con la repercusión mediática de un Nadal o un Alonso, con una presencia contínua en los medios, por sus gestas deportivas por supuesto. Hoy el marketing lo mueve todo, ¿por qué, si no, es más llamativa, por ejemplo, una carrera de Bolt que, por ejemplo, la de Rudisha en  Londres 2012? Porque nos la han vendido mejor, siendo ambas espectaculares. Hay atletas que, por otra parte, se tienen que dar cuenta de que, desgraciadamente, no van a poder posiblemente seguir viviendo del atletismo. Hay que saber la condiciones reales de cada uno, hasta dónde se puede llegar, pero para el que sí considere que posee unas cualidades tales que le permitan vivir del atletismo, sólo hay una receta: trabajo, trabajo y trabajo.

¿Crees que hay países de los que tendríamos que aprender para no depender tanto de las ayudas y las becas, por ejemplo?

No conozco muy bien la realidad de otros países, pero desde luego el camino pasa por buscar esponsors y patrocinios para los atletas de élite, porque las ayudas que pueda dar el Estado no son suficientes. Desde las jerarquías deportivas del Estado y las Comunidades se deberían dar las facilidades para entrenar, en forma de instalaciones a las que se pueda acceder sin trabas, en las que haya, eso sí, entrenadores que no vivan sólo de su ilusión y de la del atleta. Entrenadores que creen auténticos núcleos de atletas, a los que se forme atléticamente y de esos núcleos saldrían los atletas que destaquen para seguir un entrenamiento más especializado. Así podrán vivir del atletismo los que posean unas buenas condiciones y, al mismo tiempo, los que no llegan a esa excelencia tendrán el resto de su vida una cultura deportiva que les llevará a seguir haciendo deporte porque sí, porque es importante y porque formará parte ya de su vida. Porque, como comentaba antes, no todo el que corre, lanza o salta puede vivir de eso, pero siempre podrá ser un buen practicante y en su cultura estará el acudir a los estadios a ver las competiciones porque las entienden y las entienden porque las han practicado. El atletismo es una disciplina muy difícil de entender si no has participado de ella y no has vivido las sensaciones que tiene un atleta cuando estás en la última recta, por ejemplo, y tienes que sufrir el ácido láctico en las piernas.




¿Tú llegaste en algún momento a vivir plenamente del atletismo?

No, durante un par de años tuve una beca de la Federación Española y ayuda de algún club. No viví del atletismo, puedo decir más bien que empecé a trabajar con 25 años para poder “vivir el atletismo”. Es cierto que ello quizá me ha quitado tiempo que dedicar al entrenamiento, pero, al mismo tiempo, no he sentido la presión por tener que realizar unas marcas. Yo no era una atleta excelente, tenía un nivel medio bueno que hizo que la práctica del atletismo me enganchara pasando a formar parte de mi vida y de mi cultura.

¿Qué facilidades te habría gustado tener y que nunca tuviste a tu alcance para intentar llegar un poquito más lejos?

Yo quise trabajar porque en su momento no vi claro poderme dedicar profesionalmente al atletismo. A partir de esa premisa no estoy en absoluto descontenta con lo que he conseguido, ha sido muy acorde a mi concepción del atletismo. Un poquito más lejos habría llegado, de joven, si hubiera sido algo más ambiciosa compitiendo, ¡pero algo he aprendido ahora!




El nivel de los atletas veteranos en España es bastante elevado. ¿Es fácil para un atleta veterano poder dedicar parte de su tiempo a entrenar e intentar, por ejemplo, representar a España en los distintos campeonatos internacionales que se organizan cada temporada?

Por lo que conozco y lo que veo, el atletismo veterano es cuestión de prioridades y de posibilidades. Prioridades porque, quien más quien menos, hasta la edad de jubilación, ha de trabajar para vivir y normalmente hay una familia detrás que atender, es decir, hay un tiempo limitado para dedicar al entrenamiento y pueden surgir a menudo contratiempos , etc. Yo conozco atletas que hacen encaje de bolillos para cumplir con todo en un día y a veces es a costa del descanso, que, por otra parte, es fundamental, y llegan a todo, parece que estiran el tiempo infinitamente. Otra cosa es que puedan rendir deportivamente de acuerdo a sus cualidades si falta ese descanso.

También de posibilidades porque, para acudir a los campeonatos internacionales, aunque hasta ahora hay atletas que han conseguido ayudas de los clubes, ayuntamientos, diputaciones, etc, no es este el caso de la inmensa mayoría, y entonces hay que correr con todos los gastos y lo que hacemos casi todos es que nuestras vacaciones y los gastos de estas vacaciones van para costearnos el campeonato.

¿Has visto con sorpresas actuaciones, marcas, realmente destacables dentro del atletismo veterano a nivel internacional? ¿Por ejemplo?

Como en España hay buen atletismo veterano te pondré el ejemplo de Jesús Borrego, quien, 47 años, a punto de cumplir los 48, hizo 3:52 en 1.500, una marca impactante. Pero yo cuando veo atletas veteranos competir, concretamente en carreras, lo que más me llama la atención y en lo que me detengo es en el estilo, en la técnica, en el mantenimiento de las cualidades, de la fuerza, de la velocidad…lo que es susceptible de mejorar con el entrenamiento, pero, sobre todo, es consecuencia de la clase que atesoran.

De los distintos récords que ostentas, ¿cuál te hace sentir más orgullosa o satisfecha? ¿Por qué?

Me siento especialmente orgullosa de dos marcas que conseguí con 50 años, la de maratón con 2:52.02, que es récord de España, porque el maratón tiene una historia especial en sí mismo, la preparación de cualquier maratón es única, y la competición es una fuente de experiencias, de superación mental y física y de emociones como creo que no se encuentra en ninguna otra prueba del atletismo. Es el ejemplo perfecto que resume como ninguna la gran intensidad de la que te hablaba al principio. Si consigues entrenar para un maratón sin problemas y compites bien no tiene parangón con nada.

También me satisfizo la marca de 3.000m en pista cubierta que hice en Valencia, también con 50 años, de 10:06.36 y que fue récord del mundo. Es una de mis marcas de veterana de más valor, que realicé, además, en un campeonato absoluto y en una prueba que para mí es muy difícil.




¿Tú te has ido preparando a conciencia para atacar algunos de esas plusmarcas o han ido cayendo aprovechando momentos muy buenos de forma?

Yo entreno buscando la mejor forma y teniendo en mente las posibilidades de conseguir esas marcas. Que luego se den las condiciones y circunstancias de competición adecuadas depende de factores sobre los que se puede influir y otros aleatorios. Hay veces que planteas una carrera y no salen las cosas como quieres y en otra ocasión que no lo piensas salen bien. De todas formas, cuando en una temporada alcanzas un estado de forma  general bueno y has hecho las cosas bien, tarde o temprano acaban por conseguirse las marcas. Cuando no se consigue nada es si no tienes un buen planteamiento de principio y no estás atento cuando surge un problema.

Tú sigues en activo en muchos frentes. ¿A qué menesteres dedicas tu día a día?

Mi vida es bastante metódica, entreno por las mañanas y trabajo por las tardes. Aprovecho el tiempo de entrenamiento para pensar en lo que luego escribo, cuando no voy muy cansada y puedo pensar, claro.

En muchos de tus escritos, artículos, colaboraciones, se desprende un halo de gusto por lo poético que me llama la atención. ¿Me equivoco?

Digamos que el poema en prosa es mi forma personal de expresar lo que me sugiere el tema del que escribo.




¿Qué intentas transmitir a través de tus distintas colaboraciones con, por ejemplo, la revista Runner´s World?

Intento trasmitir el gusto por la carrera, la parte lúdica, gratificante, amena, agradable, pero también la de esfuerzo, sacrificio y muchas veces sufrimiento. Busco que sea algo que llegue más allá de una mera descripción, que se pueda leer un poco entre líneas, que dé lugar a pensar, porque el público al que va dirigida la revista conoce estas sensaciones y las entiende. Sé que hay gente que lo ve así, incluso alguna persona que no es del mundo del atletismo. En cada texto hay un trocito de mi vida, me baso en experiencias, todo lo que escribo lo he vivido, al menos en mi imaginación.

El atletismo a nivel popular está teniendo un auge tremendo, algo que no tiene transferencia en el atletismo de base ni, por consiguiente, en el atletismo de competición. ¿Qué hace falta para que los aficionados al deporte sientan la necesidad o el gusto de ir a ver a gente lanzar, correr o saltar?

En una respuesta anterior comentaba que nos haría falta un Nadal por ejemplo, eso tendría mucho tirón. De todas formas yo creo que los corredores populares, por ejemplo, como aficionados al deporte que son, sí se acercan a las competiciones y les gustan o las siguen por televisión, son un buen público. Las cosas te atraen cuando sientes la misma pasión que los protagonistas. Como también comentaba más arriba, si a los atletas jóvenes que han practicado atletismo, aun sin llegar a la excelencia, somos capaces de trasmitirles esa pasión tendremos un público fiel por muchos años.

¿Qué mensaje crees que debemos hacer llegar a la sociedad aquéllos que gustamos de disfrutar con el atletismo?

Los que gustamos de disfrutar del atletismo y del deporte en general debemos, primero, hacer ver a las autoridades deportivas que resulta más económico crear entre los jóvenes una cultura deportiva que tratar de solucionar más tarde los problemas de obesidad y distintas adicciones, porque entonces estaremos hablando y poniendo las bases de una sociedad sana.

Todos los deportes son ejemplo de superación, pero el atletismo es el deporte de la superación personal por excelencia, ese es el mensaje inequívoco que se debe transmitir.

Te agradezco que me hayas hecho recordar y pensar en muchas cosas.




Publicado por Jesús Francisco Aguilera Moreno