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lunes, 29 de octubre de 2012

Franc Beneyto


Franc Beneyto
Natural de Denia, Alicante
Nacido el 4 de agosto de 1966
Licenciado en Educación Fisica
Corredor 
Entrenador Nacional de atletismo 
Entrenador personal

Mejores Marcas Personales

800m 1'58"
1.000m 2'34"
1.500m 3'59"
3.000m 8'47"
5.000m 15'32"
10.000m 32'15"
Media Marathón 1h 09'47"
Marathón: 2h32'42"

Los sueños son el motor de la gran mayoría de las personas, razón por la cual muchos de los atletas y deportistas tenéis también los vuestros. A mediados de septiembre conseguiste uno que te hacía mucha ilusión, colgarte una medalla en el Campeonato de España de Milla en ruta. ¿Qué sensación se te queda cuando estás sobre el podio de un campeonato como ese?

Hombre, la verdad es que la de estar en una nube, estás en punto de éxtasis, de alegría, te sientes súper feliz,… agradeces el esfuerzo, pasión, empeño y constancia que has tenido en los muchos entrenamientos realizados a lo largo de la temporada para llegar al campeonato en muy buena forma y saber/poder aprovechar la oportunidad para conseguirlo. Además, mi mujer estaba allí, animándome y apoyándome, con lo cual pude compartir este dulcísimo momento con ella. La milla urbana es, además, mi prueba favorita y, sin pretenderlo, con esta medalla cerraba un círculo personal de lograr, al menos, una presea en todas las disciplinas de mediofondo oficiales que existen, considerando sólo campeonatos nacionales, europeos o mundiales. Así pues, en mi vitrina ya las hay de 800m-1.500m-Milla,-3.000m.l. y 3.000m obstáculos (si podemos considerar estas dos últimas como pruebas de mediofondo). Y como este logro no es fácil ni habitual, me satisface más.

¿Estaba en tus previsiones subirte al podio?

En los meses previos siempre lo veía como algo complicado, pero, al mismo tiempo, siempre tenía la esperanza de que el 16 de septiembre “fuese mi día”. Este pensamiento me ayudaba a entrenar con más ilusión y determinación si cabe. Y  así sucedió, realmente fue mi día…Reconozco que soy muy positivista.


El trabajo duro suele tener su recompensa

¿Se suele ir a saco en ese tipo de carreras o hay mucho pillo intentando hacer buena su táctica de ir más o menos lento?

En los cuatro campeonatos nacionales de milla que he disputado siempre se ha ido a saco, lo cual dice mucho de la valentía de los veteranos que no tienen miedo de saborear el ácido láctico desde el principio. De todos modos, yo suelo correr el primer tercio de la prueba en lugares retrasados para ir remontando posiciones posteriormente.

¿Qué tipo de carreras son las que más te gustan a ti?

Prefiero las de “ritmo medio”, para terminar fuerte al final, aunque en las que se sale muy rápido también me van bien porque al correr de atrás hacia adelante adelanto a la gente que previamente se ha pasado de ritmo. Esta circunstancia me va animando durante la prueba para adelantar a todos los que pueda y hacer un buen crono final o, al menos, el mejor puesto posible.

Por lo que te vengo siguiendo, deduzco que la milla es una distancia que te atrae especialmente, ¿es efectivamente así? ¿Por qué?

Sí, como ya he dicho antes, es mi prueba favorita y esto es debido a que cuando comencé a entrenar en serio, (década de los ochenta) a los Jose Manuel Abascal (mi primer ídolo), José Luis González, Sebastian Coe,  Owet, Aouita y compañía les podíamos ver por televisión en duelos frenéticos y fantásticos organizados sobre carreras de millas urbanas y 1.500m en pista. Me emocionaban estas retransmisiones “en directo” y lo vivía con auténtica pasión. A esto hay que añadir la medalla de bronce conseguida por el propio “Abas” en los 1.500m de los Juegos Olímpicos de Los Angeles’84, siendo esta la puntillita de mi enganche total al medio fondo. Recuerdo que vi por televisión esta final olímpica a  las tantas de la madrugada. De los chillidos y saltos que di animando a nuestro atleta creo que desperté a todos los vecinos de mi escalera. Lo mío, sinceramente, es auténtica pasión por el running.

Se podría decir que esa prueba puso el punto y final al calendario de la temporada 2011-2012. ¿En tu caso también fue así o más bien fue el primer contacto con la competición de cara a la temporada 2012-2013?

Aunque parezca mentira, ni lo uno ni lo otro. Me explico, por una serie de lesiones de espalda y resfriados sufridos a principios de la temporada no pude entrenar con normalidad hasta enero y decidí, por ello, que “mi temporada” sería desde ese mes (enero) hasta diciembre. Así es que me faltan casi dos meses para concluir esta.

Y  la siguiente, la 2.012-13, la periodizaré de igual modo porque me he dado cuenta, a lo largo de mis años como atleta, que mis peores meses de entrenamiento son los de diciembre y enero, por resfriados que cojo y porque no corro con las mejores sensaciones, así es que descansaré la primera quincena de diciembre y a partir del día 17 comenzaré con rodajes muy suaves y fartleks, que para mí son más llevaderos en esas fechas. Es una periodización atípica, pero es la que mejor me va. Además, entrenar en  verano no me importa...


Cruzar la línea de meta siempre es un triunfo

¿Te has fijado ya algún objetivo claro para los siguientes meses?

Ninguno en concreto, tan solo terminar “mi atípica temporada” en la mejor forma física posible y competir en lo que salga, si es en alguna milla mejor que mejor. Como no hay muchas, seguro que participaré en alguna carrera popular de hasta 10Kms. porque también me gusta participar en ellas.

Para hablar de futuro tiene que haber un presente y un pasado sobre el que cimentarse. ¿Cómo comenzó en el mundo del atletismo una persona tan apasionada como tú?

Aunque yo no paraba de correr desde muy niño por las calles de los alrededores de mi casa, no fue hasta 1.977 (11 años de edad) cuando el profesor del colegio nos invitó a participar en un cross escolar. Era la primera vez de mi vida que oía esas palabras, “cross” y “campo a través”, y me llamó la atención, así es que participé. Terminé la prueba sin desfondarme mientras muchos de mis compañeros de clase se tenían casi que parar. Esa sensación de correr, de aguantar, de resistir la fatiga, me enganchó y, al mismo tiempo, me sentí con un cierto “poder interior” diferente a la de mis amigos de clase. No recuerdo la posición de esta mi primera carrera, pero se que no estuve entre los primeros, pero me dio igual, me gustó esa sensación.

Durante algún tiempo te fuiste a un lugar tan emblemático para nuestro atletismo de mediofondo y fondo como Soria a entrenar con atletas de la talla de Fermín Cacho y Abel Antón a las órdenes de Enrique Pascual. ¿Cómo surgió esa posibilidad?

Yo acababa de terminar los dos años de la Maestría en atletismo de alto rendimiento en el INEF de Valencia (IVEF), pero sentía la curiosidad de aprender realmente “in situ”, en campo, cómo entrenaban los mejores atletas del mundo con el mejor entrenador de medio fondo y fondo del momento. Y esos conocimientos los teníamos en casa, en España, en Soria.
Ni corto ni perezoso, y sin conocer personalmente a Enrique Pascual, me puse en contacto con él para ver si accedía a aguantarme durante toda una temporada a su lado para aprender de sus enseñanzas. Por tanto, no fui a Soria como atleta, fui como “aprendiz de entrenador”. De hecho, yo lo que hacía era tomar apuntes, preguntar, indagar, grabar en video… ayudaba a Enrique en lo que hiciera falta y él me consideraba como su “segundo”. Y claro, eso me gustaba, me sentía importante al lado de él, del entrenador más grande.  Subía una semana al mes a Soria para ver la progresión que iban realizando los atletas en sus entrenamientos a lo largo de la temporada. Me lo pasé genial con todos ellos e hice una gran amistad con el propio Enrique, Fermín Cacho, Abel Antón, Roberto Parra, Javier Moro, David Posada,…todos ellos personas accesibles, geniales y encantadoras que me facilitaron todo y que me hicieron pasar grandísimos momentos. Desde luego. nunca los olvidaré. Una experiencia increíble.

También  es cierto que, una vez allí, compartía rodajes con ellos y de vez en cuando les hacía de liebre en algunas de las series hechas en la pista, sobre todo a Abel (pero era a tramos porque yo no aguantaba todo, había mucha diferencia de nivel entre ellos y el mío). Para colmo, en esa temporada Abel se proclamó por segunda vez campeón del mundo de maratón (Sevilla) y yo estuve en las calles de Sevilla y en el estadio para animarle. Fermín fue 4º en los 1.500m y Roberto semifinalista en 800m. Todo un éxito.

¿Qué encontraste en el Bosque de Valonsadero que no tenías en tu Denia natal?

Un lugar perfecto para entrenar. Caminos de tierra, bosque, praderas…y, como ya te he dicho antes, excepcionales conocimientos de medio fondo y fondo en un grupo de atletas sensacional, de lo mejorcito del mundo de cada especialidad: 800m, 1.500m, 10.000m y Maratón imposible de encontrar ni en Denia ni en otro lugar en aquellos momentos (1998-99).


Mostrando un trofeo más de su extensa colección

En aquella época, segunda mitad de los 90´s, Fermín y Abel eran dos cracks del atletismo mundial. ¿Cómo era entrenar con dos de nuestras mejoras figuras atléticas de siempre?

Una pasada, te sentías alguien especial al lado de ellos. Era una motivación continua, diaria...Rodar con ellos era un privilegio diario y ayudarles en las series todo un honor. Además, siempre estaban con la broma y se hacían los entrenos muy amenos…

 ¿Qué aspectos y cualidades destacarías de cada uno de ellos?

Sencillez, ganas de mejorar y de ser los mejores, no escatimar esfuerzos para entrenar duro y conseguir sus objetivos propuestos. Eran y son personas afables, campechanos, amigos de sus amigos, solidarios. Grandísimos atletas y sobresalientes personas.

¿Solías entrenar igual que ellos o tú tenías tu plan? ¿Era fácil seguirles en los rodajes y las series?

Cuando estaba con ellos no seguía mi propio plan, yo me amoldaba a ellos. Como te he dicho, fui a aprender y me prestaba a lo que hiciera falta para ayudarles.

¿Recuerdas algunos entrenos que hicieran de los que quitan el hipo al oírlos?

¡Hay tantos! Sobre todo en los del periodo de la “puesta a punto” de cara a las competiciones más importantes, sesiones donde te quedabas pasmado.... No sabría con cuál quedarme. Piensa que eran los mejores del mundo y que para lograrlo tenían que entrenar muy duro, yo alucinaba. Aún tengo en la memoria un entreno de 6 x 2.000 en la pradera de Valonsadero, con cuestas, donde podía oír desde lo lejos el fuerte jadeo en su respiración de Fermín Cacho luchando contra el exigente circuito. Era increíble cómo se esforzaba en cada una de sus zancadas. Él, y por supuesto, todos los demás.

Desde hace bastantes temporadas, gracias a tu experiencia y tus estudios como Licenciado en Ciencias de la Actividad Física, te dedicas, además de a correr, a entrenar a corredores. ¿Qué te llevó a optar por seguir el camino de la programación y planificación de deportistas?

Siempre ha sido algo que tuve claro, ser entrenador, es lo que siempre me ha gustado. Piensa que yo ya entrenaba a niños antes de comenzar mis estudios universitarios. Dar clases en colegios nunca me lo planteé. Tenía claro que quería ser entrenador de corredores, o, a lo sumo, preparador físico de fútbol, baloncesto, tenis… (en este sentido cuando todavía no ganaba el suficiente dinero como para vivir sólo como entrenador de corredores compensaba mi salario ejerciendo como preparador físico de los equipos locales de fútbol y baloncesto. También fui, durante un periodo de tiempo, el preparador físico del tenista David Ferrer cuando, en sus inicios, todavía vivía en Xabia antes de trasladarse con su entrenador Javier Piles a Valencia.). Y es que cuando todavía no tenía un número importante de atletas tenía trabajar en otros deportes para ganarme las lentejas. Vivir de lo que me apasiona no ha sido un camino fácil, pero ha merecido la pena recorrerlo.

¿Recuerdas quiénes fueron tus primeros atletas?

Sí, claro que sí. El primero fue un compañero cuando cursaba C.O.U., Javier París, y pocos años después un grupito de niños en los que se encontraban los hermanos Jaume y Doroteo Ronda, los hermanos Vicente y Guillermo Quintanar, Jorge Jorro, José Vicente Caselles, Isaac Pérez, Emilio Vizcaya, Said Day Day, …

¿En qué momento nació el grupo denominado “Franc Beneyto Runners”?

En el momento en que un grupo de atletas que yo entrenaba decidieron inscribirse  a las carreras populares con este nombre y tres de ellos compraron equipaciones para todos con mi logo para llevarlas. Fue una iniciativa de ellos que me emocionó.


Un grupo de los Franc Beneyto Runners en plena naturaleza

¿Cuántos atletas hay actualmente en el grupo?

Unos 60, pero no todos corren en el club Franc Beneyto Runners. Entreno a gente de varios clubes diferentes ya que estoy abierto a todo el mundo. Para mí, todos son iguales y el trato es el mismo pertenezcan al club al que pertenezcan.

¿En qué rango de distancia se mueven tus “runners”?

En todo tipo. Desde los 800m hasta el maratón, pasando por carreras de montaña, carreras por escaleras. También entreno en velocidad a mi hermana y mi suegro, jejeje, quienes también participan en los campeonatos nacionales de veteranos. Lo hacen genial…

¿Cuál es el grupo más numeroso, el de mediofondistas o el de fondistas?

Sin lugar a dudas el de fondistas, aunque mis atletas se defienden muy bien en cualquier distancia por mi manera de entrenar, ya que me gusta que sean CORREDORES COMPLETOS.

Cuando algún corredor se pone en contacto contigo, ¿qué busca, qué te pide?

Busca hacer las cosas de manera ordenada y personalizada, el saber qué hacer cada día para que cada sesión sea efectiva y, sobre todo, mejorar su rendimiento.

Amena charla con algunos de sus corredores

Cuando los atletas llegan a ti y tú quieres saber sobre ellos, ¿te das cuenta rápidamente de si vienen con una buena base o no?

Sí, porque les pregunto el tiempo que llevan corriendo, lo que han entrenado, cómo lo hacen, los días a la semana que entrenan, qué marcas tienen,…y con ello se puede deducir la base que atesoran.

¿Suelen ser muy exigentes los corredores populares?

Hay de todo, unos sí y otros no tanto, depende de la importancia que le dé cada uno a la práctica deportiva.

¿Acatan fácilmente los planes de entrenamiento o hay algunos que suelen cuestionar ciertos entrenos?

En este sentido tengo suerte y los acatan. Respetan mi trabajo y profesionalidad, lo cual agradezco mucho. De todos modos, siempre podemos hablar sobre algún punto en particular donde el atleta cree que le puede ir mejor. Estoy abierto a ellos también…hay un respeto mutuo en este sentido.


Campeonato de España Veterano.- Águilas 2012

¿Tienes muchos casos de corredores que son “más profesionales” casi que los atletas de élite? ¿Crees que eso es bueno o no lo es tanto al tratarse de personas que deberían disfrutar del deporte?

Hay algunos que practican nuestro deporte como profesionales y otros que no tanto,  pero en general creo que unos y otros disfrutan a su manera. Por mi parte, les aconsejo a todos sobre lo que creo que es mejor para ellos desde mi punto de vista y luego ellos deciden su propio camino. No creo que traten de ser “más profesionales” o menos que los de élite, sino que simplemente es cuestión de sentirse deportista o no sentirse deportista, y “serlo” no es cuestión exclusiva de la élite.

“Ser deportista” para mí es una forma de vivir, de cuidarse para tener un óptimo estado de salud, de alimentarse de manera equilibrada, de descansar adecuadamente, de preocuparse por la propia higiene, de respetar a los demás, de ser constante, de saber esforzarse en su justa medida, de no cometer excesos, de entrenar con lógica y sin obsesiones, de saber disfrutar de los muchos placeres que tiene la vida, pero con la medida e inteligencia adecuadas…, y esto no es malo. Como puedes ver, el deporte para mí es una filosofía de vida, una manera de vivir (que no es de monjes como alguno podría pensar). Se puede “ser” o “no ser" deportista independientemente de los resultados que se obtenga. Ya te digo, es una forma de ser.

Vosotros soléis organizar muchos entrenos, quedadas, diferentes tests, etc. ¿Cómo es la convivencia entre vosotros?

Genial, de compañerismo total, nos apoyamos y animamos todos independientemente del nivel que tengamos cada uno. Todos somos importantes. Tenemos un lema conocido que me gusta repetir con ellos antes de competir: “Todos para uno y uno para todos”. Nos da mucha fuerza al grupo.


Gala de los Franc Beneyto Runners

¿Soléis dejar huella en aquellas carreras a las que acudís?

Verdaderamente sí. Primero, porque desde que llegamos a los lugares donde competimos hacemos piña calentando juntos, estirando, rodando, haciendo los progresivos. Y luego, porque también tenemos gente que suben a  pódiums y eso se nota a nivel mediático, aunque sea a nivel comarcal…

No podemos olvidar que cuentas con algún corredor que es habitual entre los mejores del continente en su especialidad. Háblanos de él.

Sí, es Ignacio Cardona, nuestro “spiderman”, de Xabia. Cumplirá 38 años en breve y es uno de los mejores especialistas del mundo en carreras de montaña, de subir grandes edificios y de pruebas extremas. En el 2.010 fue 3º de la liga mundial de subir edificios, también ha sido dos veces campeón mundial de la Eternal Running  (pruebas en las que deben pasar por ríos, charcos, trincheras, superar camiones cargados de paja, zanjas, etc., y todo ello en recorridos de unos 8-10Km). Además, en este 2.012 ha sido campeón del mundo de relevos por naciones en pruebas de montaña. "Nasio” es una persona sencilla, humilde, tenaz y excelente trabajador que gusta hacer todo lo posible para estar entre los mejores. Se merece todo lo que consigue.

¿Qué es lo más complicado cuando te enfrentas a un papel en blanco y tienes que plasmar los entrenos a llevar a cabo por tus corredores?

Quizás planificar los periodos puntuales donde ya tenemos que sacar el máximo rendimiento de la temporada (periodo competitivo). Aquí  hay que ir con mucho tiento para calcular las intensidades, dónde hay que entrenar duro, pero sin llegar al sobreentrenamiento, de lo contrario podríamos fastidiarla.

Cada entrenador suele tener las ideas muy claras de por dónde quiere ir. En tu caso, ¿cuáles son los aspectos claves de tu forma de entrenar con tu gente?

Primero, conocer los objetivos que quiere conseguir el atleta y cuándo quiere conseguirlos; segundo, entrenar todas las cualidades físicas básicas: Resistencia, Fuerza, Velocidad y Flexibilidad en los periodos Fundamental y Específico. Como ya he dicho antes, me gusta que cada atleta sea un “RUNNER TOTAL”, así podrá llegar a dar lo mejor de sí en el punto álgido de la temporada, en el periodo competitivo.

En España tenemos muchos atletas de élite y muchos entrenadores que les llevan pero que, a duras penas, pueden ser profesionales. ¿Cambiaría mucho la cosa si esos entrenadores se vieran recompensados económicamente por todo el tiempo y la dedicación que emplean?

Evidentemente sí.


Franc y Laura, laureados

¿Qué falla y cómo se podría solucionar este inconveniente?

Una opción a nivel federativo sería bajar el baremo para percibir, tanto el atleta como su entrenador, una beca económica. Por ejemplo, que tanto las categorías promesas como seniors (ambas) la percibieran los cinco primeros atletas del ranking nacional y medallistas de los campeonatos de España de cada especialidad. Un mínimo de 1.000€ mensuales para atleta y otros tantos para el entrenador podría hacer cambiar mucho las cosas. En la misma línea que los primeros 5 atletas clasificados de cada ranking autonómico y medallistas de cada una de las diferentes pruebas percibieran un mínimo de 250€ mensuales.

Otra opción sería que la propia RFEA se pusiera en contacto con los concejales deportivos de los propios municipios donde residen tanto el atleta como el entrenador para que éstos recibiesen estas becas por parte del consistorio municipal, algo que no supone tanto dinero para un Ayuntamiento porque realmente no salen tantos atletas de élite en un solo municipio ¡ojalá fuese así! O que los propios concejales deportivos municipales fuesen los que contactasen con empresas privadas locales para que éstas aportaran estas cantidades al atleta y entrenador. Pensemos que los concejales suelen conseguir muchas ayudas en este sentido para los equipos de fútbol locales, pues ese “poder” tienen. 

O algo consensuado entre los tres estamentos: RFEA, Ayuntamiento y empresa privada, siendo la primera la que iniciase todos los trámites al ser un organismo reconocido a nivel mundial y poniéndose en contacto con los Ayuntamientos.

Y, por último, que la RFEA permitiese que cada atleta lleve la cantidad de publicidad que quisiese en sus equipaciones de entrenamiento y competición, sin límites ni restricciones. Podría llevar la de las empresas privadas, la del Ayuntamiento, el logo de la RFEA,…

Ah! Una lanza a favor de  nuestros atletas españoles. ¡Que se dejen de nacionalizar ya de una vez a los atletas extranjeros! Yo no considero como propia ninguna medalla internacional conseguida por los atletas “nacionalizados”. Estos “fichajes” para conseguir medallas no me gustan para nada.

De nuestro deporte, ¿qué es lo que más te frustra, lo que menos te gusta?

Sin lugar a dudas el dopaje. No entiendo que un atleta dependa de un médico de manera continua para realizar sus entrenamientos y competiciones. Piénsalo bien: El deporte es salud  y el médico lo es para curar enfermos, luego entonces: ¿para qué demonios un atleta de élite necesita continuamente un médico a su lado? ¿Tanto enferma? Si es así, mi consejo es que no lo practique con tanta intensidad porque está fastidiando y muy seriamente su salud. ¿O acaso está buscando algo más que lo que su cuerpo de manera natural puede dar? Porque sabemos que todos tenemos un límite. No, no me gustan las parejas formadas por médicos y atletas, me huelen a chamusquina. En este sentido, mis atletas van al médico cuando es absolutamente necesario, al igual que hace cualquier otro ciudadano de la calle, y te puedo asegurar que casi nunca van. Cuando se constipan, toman vitamina C y a descansar de correr hasta que se encuentren mejor…

 ¿Y qué es lo que más feliz te hace?

La sensación de libertad y disfrute que me da. El conectar con todo lo que me rodea, personas y naturaleza, de manera íntegra. El descubrir diariamente el poder y fuerza que atesoro viendo lo capaz que soy de vencer cualquier obstáculo. La capacidad de superación, lucha y entrega que me inculca. El excelente estado de salud que mantengo. El bienestar, positivismo y autoestima que me regala. La fuerza física y mental que me aporta, su equilibrio…Son muchas cosas buenas.




Publicado por Jesús Francisco Aguilera Moreno

lunes, 2 de julio de 2012

Juan Carlos Granado



Natural de Valladolid
Entrenador de atletaspopulares y de élite 
(Mayte Martínez, Rafael Iglesias, Pedro Nimo, José Carlos Hernández, etc.)
Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
Mejor entrenador nacional en 2007

Tú eres un entrenador que cuenta con una gran cantidad de atletas a los que dedicarles tu atención, tus conocimientos. ¿Qué balance puedes hacer de lo que llevamos de temporada? 

Esta temporada es un poco atípica porque he empezado a entrenar a un grupo de chavales junior y promesa y he disfrutado con ellos de otra manera. Las lesiones de Rafa y Mayte me han permitido centrarme un poco más en ellos y he conseguido medallas y mínimas que, al principio de temporada, parecían complicadas. 

Lo mejor, sin duda, es la clasificación para Londres de José Carlos en Barcelona, donde pude disfrutar de su carrera como un aficionado más haciendo unos 20kms. de un lado a otro para verle in situ. Me encanta esta experiencia que ya he hecho antes con Rafa y Pedro. 


...con Rafa y Pedro en el pasado europeo de Barcelona 2010

Una temporada, como decías, un tanto atípica. Campeonato de Europa, Juegos Olímpicos y Campeonato de España. El mundo al revés. ¿Cómo enfoca un entrenador la temporada a la hora de hacer la periodización del entrenamiento de tus corredores, sobre todo, con aquellos atletas que quieren y pueden tener posibilidades de estar bien en las tres competiciones? 

Como en la vida, todo es cuestión de prioridades. El campeonato de Europa no ha estado entre los objetivos en ningún momento porque la única que tendría opciones es Mayte y no está para luchar por ello. En el caso de que hubiéramos optado por ello y por Londres, con Mayte no hay mucho problema. Es una atleta muy hecha y que sabe llegar en forma a todos los campeonatos que hemos preparado, tiene facilidad física y mental para ello. Esto depende mucho del tipo de atleta que te encuentres y de conocer cómo evoluciona su estado de forma atendiendo a los estímulos de entrenamiento que apliques. 

Te advierto que, aunque vengo del mundo universitario y soy doctor en mi área de conocimiento, me fío más de mi experiencia y conocimiento sobre mis atletas que de las planificaciones que, como bien dijo algún entrenador, están para romperlas.  

¿Qué abanico de atletas están en tu agenda?  

Desde 800 a maratón, siempre en carreras y sin vallas. Ya me parece demasiada agenda como para tocar más especialidades. Reconozco que soy entrenador de especialidad, no me atrevería a entrenar a atletas de otras especialidades, prefiero centrarme en lo que sé que domino. 

¿Es fácil centrarse en la programación de sus entrenamientos sin mezclar las series o los tiempos de unos con los de otros? 

Tengo especial facilidad para recordar tiempos y distancias, no tengo ningún problema. No suelo llevar 4 cronómetros como mis compañeros en los entrenamientos, me suelo fiar de lo que me dicen ellos. Me fijo más en otros detalles que en el tiempo global, tales como la forma de desplazarse, la dosificación de los parciales (sobre todo el último). Para mí no tiene ningún sentido que Mayte haga una serie de 500 en 1.10 si se ha pasado en 53 el 400. No me vale de nada y no me da ninguna respuesta de cara a su posible marca en 800.  

A la hora de seguir tus indicaciones, ¿observas que cierto tipo de corredores te hacen más o menos caso que otros según la distancia que preparan?  

Eso es ley de vida. Al final he decidido que prefiero entrenar a la gente que me hace caso 100%, aunque no tengan tantas facultades, que a los cracks, que son demasiado individualistas y no se fían de nadie. Prefiero menos resultados, pero disfrutar de la evolución de un atleta que va mejorando poco a poco a tu lado que a los que llegan hechos, pero que no tienen paciencia y que quieren resultados ya.  

Por suerte, ya he vivido momentos muy especiales como entrenador al lado de Mayte, Sergio, Rafa, José Carlos y no me hace falta alimentar mi ego mucho más, disfruto más así. Ahora mismo los promesas que tengo me llenan porque les veo mejorar y creo que, de momento, confían en mí y yo en ellos. 

He de decirte que los maratonianos son especiales y suelen hacer todo lo que les mandas a la perfección, y más en nuestro caso, que entrenan sin mi supervisión directa. Todo queda en sensaciones, conversaciones y tiempos. 


Con el olímpico en Londres José Carlos Hernández

A la hora de llegar a ser un buen entrenador, ¿es importante haber sido atleta de cierto nivel? 

No sé qué decirte, en mi caso no se cumple, así que no puedo decirte que los que lo han sido de cierto nivel pueden entender mejor sus sensaciones o no. Conozco entrenadores de los dos tipos y creo que al final decide el sentido común, la formación y, sobre todo, la sensibilidad de saber sacar lo mejor de cada atleta con los entrenamientos adecuados para cada uno. Lo que sí te puedo decir es que el entrenador tiene que aprender a entrenar a atletas de alto nivel porque no evolucionan igual que los atletas más normales, tienes peculiaridades que hay que saber manejar y desarrollar como virtudes. Yo he aprendido mucho al entrenar a estos atletas y te abre los campos de mira y las perspectivas. También he aprendido mucho en los grandes campeonatos, me parece vital estar a su lado y aprender con ellos. 

Asimismo, hay entrenadores de muchos tipos. ¿Es fácil llegar a ser de los mejores sin pasar por los distintos cursos que ofrecen las federaciones y escuela de entrenadores? 

Por supuesto que los hay buenísimos que llegan sin la formación académica que hemos tenido otros, pero a mí me ha ayudado muchísimo mi carrera y el Master de Alto Rendimiento que hice en su momento, no así tanto los tres años de formación en la Escuela Nacional de Entrenadores, aunque también hubo buenos profesores, sobre todo el año de saltos. De ellos no aprendí tanto de carreras, pero de fuerza y técnica sí. 

Ya que estamos hablando de buenos entrenadores, defíneme el término “buen entrenador”. 

Es una pregunta casi imposible de responder porque, hablando con otros entrenadores, todos tenemos una opinión diferente. Me imagino que se proyecta el carácter de cada uno en como quiere que sean sus atletas en el entrenamiento y competición. 

A mí me gusta que el atleta sea reflexivo y con un punto de genialidad y que analice todos los pormenores que puedan influir en su rendimiento. Asimismo, que sean autónomos y que el atletismo les pueda servir como escuela de vida, aunque en la mayoría de los casos es complicado llegar a ese estado, no suelen aprovechar todo lo que les ofrece una actividad tan completa como es la de atleta de nivel. 

Para mí, ser “buen entrenador” es dar a cada atleta lo que necesita para llegar a explotar todo el potencial que tiene, respetando cada fase de evolución y analizando detalle a detalle cómo puede conseguirlo. Es una continua reevaluación del proceso y de aprendizaje mutuo. Esto siempre hablando de atletas ya hechos, es decir, de junior para arriba y con cuidado. 

El míster dando ejemplo, como tiene que ser

¿Cuándo decidiste dedicarte a esto del entrenamiento de atletas?  

Desde que nuestro entrenador y el que nos metió este veneno, Gonzalo Cuadrado, tuvo que dejar de entrenarnos al tener ocupaciones más importantes y no tuvo tiempo para atendernos. Empecé conmigo mismo y con otros 4 compañeros de Valladolid y León que conocía de mi época. Estamos hablando del año 1990. 

¿Entrenas tanto a atletas de élite como a corredores populares? 

Ahora mismo sí, siempre he ayudado a los atletas populares de forma desinteresada, pero ahora lo hago desde www.entrenatudesafio.com.

¿Hay muchas diferencias entre unos y otros?  

Sí, sobre todo en disposición temporal, aunque hay que reconocer que te encuentras a populares que son tanto o más profesionales que los propios élite, pero tienen que meter el entrenamiento dentro de su vida normal y suele ser complicado, porque los que llegan a ti suelen tener pretensiones de mejorar tiempo y suelen pasarse de entrenamientos, con lo que a veces se lesionan más de lo deseado.  

¿Con qué atleta o atletas te llegaron los primeros reconocimientos gracias a sus logros? 

Realmente con la primera atleta que me llegaron ciertos reconocimientos fue con Sara Valderas, quien en poco más de 5 meses pasó de estar fuera del atletismo a ir a un mundial de Campo a través, lo cual fue una sorpresa muy agradable. Realmente quien me ha dado todo el reconocimiento y cierto confort en este mundo ha sido, indudablemente, Mayte Martínez. Primero por los logros que ha sido capaz de alcanzar, por la relación que nos unió y por el carisma que tiene, además de ser de las pocas atletas que he entrenado de Valladolid ya que la mayoría de los atletas que he entrenado y sigo entrenando son de fuera. Nunca me he preocupado en buscar atletas y casi siempre me llegan por referencias de otros entrenadores o contactos coyunturales. Volviendo al tema de los reconocimientos siempre digo que lo que mejor me ha venido de este mundo es la posibilidad de aprender cosas que de otro modo no habrían sido posibles y ciertas prebendas a nivel laboral por mi situación de funcionario.

Está claro que a la hora de saltar, correr o lanzar el que lo hace es el atleta, pero no menos claro está que la labor del entrenador es fundamental para tratar de que el atleta aprenda, evoluciones, crezca y que llegue a las competiciones en el mejor estado posible. ¿Consideras que vuestra labor está bien reconocida por los distintos estamentos de nuestra sociedad? 

Es una lucha que he tenido muy presente en ciertos momentos de mi etapa como entrenador, pero no digo que sea una lucha inútil, pero no somos capaces de hacernos valer y de hacer respetar nuestro trabajo. Es una cuestión de reconocer nuestro trabajo y lo importante que puede ser, lo cual implica una cuestión económica también, pero ni nosotros mismos somos capaces de tener una visión profesional de nuestro cometido. No cabe duda de que, después del principal protagonista de este mundo, que es el atleta, estamos los entrenadores. Si desaparecemos, los atletas irán bajando de nivel progresivamente y desapareciendo finalmente, pero siempre nos sale la vena vocacional y volvemos a olvidarnos de nuestras pretensiones de mejorar nuestro estatus. Yo mismo he pasado por ese proceso. 

Lo que está claro es que los entrenadores de deportistas individuales tenemos una valoración y repercusión mínimas, cuando tenemos la misma responsabilidad. Además, el hecho de no tener contratos ni papeles firmados redunda en esta visión tan vocacional y tan poco profesional. Es muy típico ver a los entrenadores quejarse en las reuniones o pasillos de hoteles, pero nunca nos ponemos manos a la obra para resolver realmente nuestros problemas. Es decir, tenemos lo que nos merecemos. 

¿Difiere el papel de los entrenadores españoles del rol que tienen vuestros compañeros en otros países? 

Habría que hacer un estudio detallado de cómo están nuestros colegas, pero sé de casos en los que a los entrenadores que están en la órbita del gobierno se les libera de sus ocupaciones educativas y se les dirige al entrenamiento o a la prospección de talentos. Sé que hay países que están peor, pero no nos vamos a fijar en ellos, tenemos que ser ambiciosos y mejorar.  Sería una visión de futuro hacer un proyecto a medio-largo plazo para poner a unos cuantos entrenadores profesionales a trabajar en todas las capas del deporte. Eso no va con nuestra filosofía española, llena de parches y del aquí te pillo, aquí te mato.  

Trío de ases, Juan Carlos Granado, Fabián Roncero y José Antonio De Pablo

¿Sueles viajar con tus atletas a las competiciones? 

Si se dan las circunstancias oportunas lo intento, sobre todo cuando son competiciones importantes. Excepto cuando la RFEA nos lleva en el equipo oficial, las demás veces nos tenemos que buscar la vida y pagarnos todos los gastos que ello acarree. A veces he ido como “manager” y otras veces me lo han pagado mis atletas, pero hay que reconocer que se aprende mucho y, aunque no vayas a hacer correr más a tus atletas, les puedes ayudar mucho en ese momento cercano a la salida y que puede echar al traste todo lo entrenado previamente. A mi particularmente, me encanta. 

Imagino que cuando ellos compiten, tú sabes perfectamente el estado de forma en que se encuentra cada uno. ¿Qué te pasa por la cabeza cuando, sabiendo que están bien, no les van saliendo los tiempos de paso en sus pruebas? 

Normalmente no suelen pasar esas cosas. Si ocurren suele ser por falta de buena gestión de la carrera o por un problema que suele aparecer después. Algunas veces sí puedo haber tenido esa sensación y no queda más remedio que reflexionar dónde se encuentra el problema e intentar enmendarlo. Esto es un proceso global y suele haber éxito cuando solucionas estos pequeños matices. Hay que reconocer que soy muy realista y nunca me hago ilusiones de objetivos inalcanzables, lo cual suele ocurrir muy a menudo en este deporte. También digo que no soy pesimista, me gusta estar en un término medio. 

Cuando las cosas no salen, cuando las marcas ansiadas no llegan, ¿se suele echar la vista atrás para comprobar si se han hecho sesiones inadecuadas en momentos inoportunos? 

Por supuesto, eso es parte del proceso y de la continua evaluación que tenemos los programadores. Alguna sesión no es la más oportuna, pero hay que probar muchas veces estímulos que pueden dar resultado o no, pero para eso están las competiciones tipo test, para probar. Si no dan buenos resultados, no lo llevo a cabo en las competiciones importantes, pero por mucho que le queramos dar cientifismo al entrenamiento, seguimos basándonos en el ensayo y error. 

¿Es habitual que los atletas contradigan algunos planes de entrenamiento? 

En mi caso nunca, alguna vez escuchas sugerencias de los atletas, sobre todo de los más experimentados. A mi me importan mucho más los objetivos que los contenidos, que no son más que medios para conseguir los anteriores. No me pongo cabezón a no ser que me esté dando cuenta de que es un pulso. 

Cuando no tienen el día, ¿alguna vez ellos te recriminan por haberles mandado esas series del día tal antes de la competición?  

Creo que no me ha pasado nunca. Además, cuando hay dudas suelo escuchar a los atletas y negociamos las sesiones. Depende del tipo de atleta soy más flexible o no, pero no suelo cerrarme en banda. Me importa más el objetivo del día o el proceso final que la sesión concreta de un día. 

¿Son  más exigentes algunos atletas que otros?  

Por supuesto, hay atletas que simplemente quieren que les digas lo que hay que hacer, ritmos y recuperaciones y no preguntan más  y otros que preguntan todo, te piden explicaciones e intentan aprender a la vez. También los hay, en mi caso los menos, que rebaten tus entrenamientos y que incluso pueden llegar a dudar. En estos casos lo mejor es un desencuentro amistoso. 
  
¿Y más disciplinados?  

En eso los maratonianos son los mejores. Su ritmo de vida es espartano y monótono, no pueden permitirse alegrías en su quehacer diario y tienen que tener unas condiciones diarias casi perfectamente repetidas. Es una vida muy aburrida, pero hay que encontrar el punto de disfrute. Tienen controlados todos los detalles que distinguen a los buenos de los mejores porque saben que un mínimo desvío les puede ser fatal cuando se enfrentan a un reto de más de dos horas en el que  cualquier detalle que parezca insignificante puede convertirse en decisivo. 

En el resto de especialidades depende mucho del carácter de la persona y de si tienen que compatibilizarlo con estudios o trabajo, aunque hay que reconocer que se puede ser más profesional sin otras distracciones. También hay que reconocer que los atletas de más alto nivel son muy capaces de perder mucho el tiempo y de no hacer nada durante su vida más que de estar preocupados del atletismo, lo cual suele ser un fallo a la larga. Los que intentan compatibilizar estudios con el entrenamiento suelen ser mucho más equilibrados y están más tranquilos los últimos años de su carrera deportiva al tener alguna opción más de entrar en el mercado laboral. Aunque, tal y como están las cosas y lo que se valora el deporte en España, a veces da que pensar. 

Corriendo el maratón de Nueva York

¿Suelen ser ellos curiosos en saber por qué entrenan esto en lugar de lo otro, para qué le sirven las distintas sesiones, qué se trabaja a según qué ritmos, etc? 

La mayoría no me suele preguntar, pero hay excepciones y, sobre todo, los más experimentados a veces proponen contenidos que se negocian sin problema. De preguntar se da más en la época competitiva, cuando se preocupan más de la marca y de los entrenos que les puedan afinar en la fase final. 

¿Recuerdas algunos entrenos especialmente exigentes que mandaste a tus corredores y que pudieron realizar satisfactoriamente? ¿Cuáles? 

No suelo mandar entrenos demasiado exigentes. Tanto en medio fondo como en fondo los entrenamientos asesinos (catabólicos) que te afinan no me agradan demasiado, prefiero que lo dejen para competiciones menos importantes, que ya de por sí les exige al 100% y lo encauzan dentro del contexto competitivo. Ahora bien, está claro que para preparar algún gran campeonato he tenido que exigir sesiones fuertes. Lo más duro que recuerdo fue hacer series a ritmo competición a las 9 de la mañana antes de ir al mundial de Osaka tanto a Sergio como a Mayte. Nunca se sabe, pero parece que mereció la pena en ambos casos. 

Desde hace años existen una serie de corrientes de las cuales solían, o suelen, o soléis empaparos los entrenadores. ¿Te consideras seguidor de alguna en concreto o te ves más como autodidacta? 

Uff, vaya tema. En España el nivel de los entrenadores me parece bastante bajo a nivel formativo y no hay mucho intercambio de información entre nosotros. Solemos hablar de nuestros problemas con los atletas, instalaciones, competiciones,  pero pocas veces hablamos del propio entrenamiento, cosa que a mi me encantaría porque no tengo problema en hablar de mis sesiones y de aprender de otros entrenadores.

No conozco ninguna corriente en España y fijarse en las pasadas, por mucho que dieran grandes resultados, no creo que se puedan contextualizar en nuestro momento. Aprendo mucho de los entrenadores de velocistas y saltos, creo que tienen una visión mucho más científica y formativa que nosotros los de fondo, pero tienen peor materia prima y menos posibilidad de dedicarse a ello profesionalmente. También, como crítica, diría que les falta algo de ambición, pero es normal, ya les cuesta conseguir resultados un poco más que a los de medio fondo o fondo. Te puedo comentar para acabar que siempre he tenido ganas de acercarme a los USA para observar qué están haciendo los anglosajones, que presumo lo hacen de forma muy diferente a nosotros. Lo que seguro que haré es ir algún día a Kenia, no a aprender sus técnicas, pero sí a vivenciar su estilo de vida, que es como correr un maratón, hay que hacerlo alguna vez en tu vida. 

De la escuela soviética habría mucho que aprender, pero tengo tantas dudas de sus métodos con los corredores de entonces y que no funcione ahora que no puedo valorarlo en su justa medida. 


El jefe corre, y rápido ...

En el mundillo del mediofondo y fondo, hasta maratón, ¿a quiénes consideras, en España o en otros países, con mayor preparación para ponerla en práctica con los corredores? 

No es muy fácil contestar esa pregunta sin conocer profundamente qué están haciendo otros colegas en otras zonas. Me parece interesante lo que hacen ciertos entrenadores franceses e ingleses en medio fondo, e incluso los italianos en maratón, pero no puedo opinar con conocimiento de causa. 

En España conozco alguno más, pero aparte de alguna decepción y del buen hacer de entrenadores menos conocidos que no han tenido la oportunidad de tener su atleta estrella, me es difícil hablar de ninguno en concreto. Quizá Juan Carlos Álvarez puede ser una referencia para todos, por lo menos a nivel científico. 

Hoy en día, además de dedicarte a poner a punto a algunos de nuestros mejores atletas, regentas un negocio en Valladolid estrechamente ligado con el atletismo. Cuéntanos en qué consiste esta pequeña aventura empresarial. 

Con mi socio Depa (ex redactor de la revista Runners)  decidimos que teníamos que hacer algo en el atletismo que no fuera sólo entrenar o escribir y, tomando un café en la Plaza de la Bastilla en un paseo postmaraton de París, nos decidimos y en septiembre ya estábamos en marcha. Realmente es un proyecto ilusionante y que me permite ver este mundo desde otra perspectiva, pero te puedo decir que no tiene nada que ver con el atletismo que trato en las competiciones y entrenamientos. Tiene otros valores y, en cierto modo, diría que son dos deportes casi opuestos. 

Ahora mismo tenemos pensado abrir en Salamanca con Rafa Iglesias (julio 2012) y en Santander (julio-agosto) y estamos muy atareados, a la vez que ilusionados, y aprendiendo mucho, que es lo que más valoro.

Fachada de la tienda Solorunners en Valladolid

¿Qué te llevó a dar un paso tan importante?  

Tener un proyecto común con un gran amigo y compañero, observar el mundo del running y su poderío creciente, invertir … 

¿Tú estás a pie del cañón en el negocio? 

Yo estoy bastante cercano, si bien no atiendo día a día. Pero me encargo de muchas partes oscuras que tiene un negocio, como los comerciales, programaciones, bancos, asesorías...Reconozco que cuando estoy en la propia venta disfruto mucho asesorando a los clientes en todo tipo de temas como el entrenamiento, lesiones, preparación de carreras, etc.

¿Qué tipo de deportistas van a buscar material, consejos, etc.? 

Populares al 100%, clientes que prefieren dejarse asesorar y llevan menos de 5 años corriendo y que tienen una exigencia alta. Son gente que se preocupa por su material y no le da igual cualquier zapatilla, quieren lo mejor para ellos y por eso son mucho más agradecidos. 

¿Son más exigentes los atletas populares o los de élite? 

¿Alguna duda? Los atletas de élite corren con lo que les dan y rara vez saben qué tipo de zapatillas necesitan. Bien es verdad que los atletas de elite pueden correr con casi cualquier calzado, ya que son atletas mejor formados, más musculados, con mejores apoyos, más ligeros…Es decir, no necesitan tanto asesoramiento. Entre los populares hay algunos muy exigentes con el material y, sobre todo, con el asesoramiento. Se lo toman muy en serio y no les vale cualquier explicación.

¿Qué crees que se podría hacer para canalizar el auge del atletismo popular hacia despertar su interés por el atletismo de élite e ir a las competiciones, que suelen estar demasiado desangeladas? 

Difícil lo veo. Ahora mismo veo dos deportes diferentes teniendo en cuenta que los propios corredores populares ni siquiera suelen conocer a los atletas de elite, pero es que además ni quieren conocerlos porque no les inspiran ningún valor añadido. Me imagino que ensalzar los resultados de nuestros atletas, hacer campañas continuas publicitarias de los mejores (no esporádicas en ciertos campeonatos),  olvidarnos un poco de los mejores tiempos pasados para no comparar...Tampoco es mi fuerte, pero creo que tenemos un problema grave en este deporte en ese sentido: el crono y el metro. Siempre nos va a poner en nuestro sitio y las perspectivas no son muy halagüeñas, sobre todo en el sector femenino, pero creo que dar un pequeño valor extra al hombre más rápido, más fuerte, más resistente y compararlos con las personas normales de la calle para darse cuenta de lo difícil que es lo que los atletas hacen ayudaría.


Con un grupo de corredores

El otro día leía que la Copa de Europa de 10.000m., celebrada en Bilbao, no había hecho más que certificar la crisis del atletismo europeo. ¿Cómo ves tú un titular así?  

Pues no anda muy descaminado por mucho que nos empeñemos en intentar dar un toque optimista. El nivel de marcas ha bajado mucho en nuestro continente y la mayoría de los que están a un gran nivel son provenientes del continente africano. Me gusta mucho Mo Farah, su ambición, su determinación y sus marcas, pero es una isla dentro del panorama europeo. Una cosa a resaltar es el nivel que suele tener España en la prueba de obstáculos a nivel mundial. Veo a atletas españoles con no muy buenas marcas en otras distancias y que hacen marcas muy difíciles de repetir por los demás países, excepto Kenia y demás asimilados de otros países. Alguna razón tiene que haber porque la hornada actual, sin haber nadie espectacular como en otros tiempos, tiene un nivel impresionante a nivel mundial incluso. 

Aunque aún falta tiempo, ¿a qué atletas tuyos animaremos en Londres? 

Esta es la pregunta más fácil de todas, a José Carlos Hernández, pero como espero corra durante poco más de dos horas, habrá tiempo de hacerlo. La pena es que no finalice dentro del estadio para que se recree dentro de él.

Jesús Francisco Aguilera Moreno